leo de tus pupilas en el fondo.
¿A qué fingir el labio
risas que se desmienten en los ojos?
¡Llora! No te avergüences
de confesar que me has querido un poco.
¡Llora! Nadie nos mira.
Ya ves; yo soy un hombre... y también lloro.
Este es un rincon de antologias azules como el mediterraneo, rojas como el bullir de una arteria, doradas como la puesta del sol, irisado como las alas de una libelula, diamantes como luciernagas escondidas en las profundidades de la noche. Es un rincon donde las fantasias reconditas de los recovecos del olvido cerebral se visten de sus mejores galas y salen un rato a bailar, un rato a volar sobre el mar, un rato para simplemente ponerse los anteojos de la imaginacion y ver mas alla de la empalagante realidad. Bueno en fin es un rincon para sentarse, para relajarse, en mi encontraras las memorias de la musica, de la literatura, del arte, y por supuesto la memoria de la libélula mas soñadora, de Fauna Aurora.
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